jueves, 14 de mayo de 2020

Ecografía en el Embarazo

Ecografía en el Embarazo 


Descripción general

Una ecografía fetal (Sonografía o Ultrasonido) es una técnica de diagnóstico por imágenes que usa ondas de sonido para producir imágenes que permiten ver al feto en el útero. Las imágenes de las ecografías fetales pueden ayudar a que en MEDO | Medica Dominguez podamos evaluar el crecimiento y el desarrollo del bebé, y monitorear el embarazo. En algunos casos, la ecografía fetal se usa para evaluar posibles problemas o ayudar a confirmar un diagnóstico.


La primera ecografía fetal, por lo general, se realiza durante el primer trimestre para confirmar el embarazo y calcular el tiempo de gestación. Si el embarazo sigue sin complicaciones, la próxima ecografía suele realizarse durante el segundo trimestre, cuando son visibles los detalles anatómicos. Si se sospecha que exista un problema, se podrían recomendar pruebas de diagnóstico por imágenes adicionales o ecografías de seguimiento, como una resonancia magnética.
Existen dos tipos principales de ecografías fetales:
  • Ecografía transvaginal. En este tipo de ecografía fetal, se coloca en la vagina un dispositivo con forma de varilla, denominado transductor, que emite ondas sonoras y capta sus reflexiones. Las ecografías transvaginales se utilizan con mayor frecuencia durante las primeras etapas del embarazo. Este tipo de ecografía también se podría hacer si una ecografía transabdominal no brindó suficiente información.
  • Ecografía transabdominal. Una ecografía fetal transabdominal se realiza moviendo el transductor sobre el abdomen.



También hay varios otros tipos de ecografías transabdominales disponibles:
  • Evaluación ecográfica especializada. Este tipo de examen puede ser necesario en determinadas circunstancias, como cuando se sabe o se sospecha de una anomalía fetal. En esta situación, una evaluación más detallada puede proporcionar información adicional acerca de la anomalía.
  • Ecografía tridimensional. Este examen proporciona una visualización bidimensional de los datos tridimensionales. Este tipo de ecografía a veces se utiliza para ayudar a los profesionales de salud a detectar anomalías faciales o defectos del tubo neural.
  • Ecografía Doppler. Una ecografía Doppler mide pequeños cambios en las ondas ecográficas a medida que rebotan sobre objetos en movimiento, como las células sanguíneas. Puede proporcionar detalles acerca del flujo sanguíneo del bebé.
  • Ecocardiograma fetal. Este examen proporciona una imagen detallada del corazón del bebé. Puede utilizarse para confirmar o para descartar un defecto cardíaco congénito.


Por qué se realiza

El estudio ecográfico del primer trimestre se realiza para evaluar la presencia, el tamaño y la ubicación del embarazo, determinar la cantidad de fetos y estimar el tiempo que lleva de embarazo (edad gestacional). La ecografía también se puede utilizar para los análisis de detección genéticos del primer trimestre, y también para detectar cualquier tipo de anomalía del útero y del cuello uterino.

Durante el segundo o tercer trimestre se realiza una ecografía estándar para evaluar varias características del embarazo, incluida la anatomía fetal. Este estudio generalmente se realiza entre las semanas 18 y 20 de embarazo. Sin embargo, el momento de la ecografía se puede modificar por motivos como obesidad, lo que podría limitar la visualización del feto.
Durante el segundo y el tercer trimestre, tal vez se necesite una evaluación ecográfica limitada cuando sea necesario investigar un tema específico. Por ejemplo, podría evaluarse el crecimiento fetal y la estimación del volumen de líquido amniótico. Se realiza un análisis especializado o en detalle cuando se sospecha sobre la presencia de una anomalía según los antecedentes u otros resultados de estudios prenatales.




En MEDO | Medica Dominguez podemos realizar la ecografía fetal para:
  • Confirmar el embarazo y la ubicación. Algunos fetos se desarrollan fuera del útero, en las trompas de Falopio. Una ecografía fetal puede ayudar al profesional de salud a detectar un embarazo fuera del útero (embarazo ectópico).
  • Determinar la edad gestacional del bebé. Conocer la edad gestacional del bebé puede ayudar al profesional de salud a determinar la fecha del parto y hacer el seguimiento de varios puntos importantes a lo largo del embarazo.
  • Confirmar la cantidad de bebés. Si el profesional de salud sospecha un embarazo múltiple, podrá realizar una ecografía para confirmar la cantidad de bebés.
  • Evaluar el crecimiento de tu bebé. El profesional de salud puede usar la ecografía para determinar si el bebé crece a una velocidad normal. La ecografía se puede utilizar para controlar los movimientos del bebe, la respiración y la frecuencia cardíaca.
  • Estudiar la placenta y los niveles de líquido amniótico. La placenta le proporciona al bebé los nutrientes vitales y sangre rica en oxígeno. Un volumen demasiado grande o demasiado pequeño de líquido amniótico (el líquido que rodea al bebé en el útero durante el embarazo) o las complicaciones con la placenta requieren una atención especial. Una ecografía puede ayudar a evaluar la placenta y el líquido amniótico que rodea al bebé.
  • Identificar defectos congénitos. Una ecografía puede ayudar al profesional de salud a detectar determinados defectos congénitos.
  • Investigar las complicaciones. Si estás sangrando o si tienes otras complicaciones, una ecografía podría ayudar al profesional de salud a determinar la causa.
  • Realizar otros estudios prenatales. El profesional de salud podría usar la ecografía para guiar la colocación de la aguja durante ciertos estudios prenatales, como la amniocentesis o el análisis de vellosidades coriónicas.
  • Determinar la posición fetal antes del parto. La mayoría de los bebés se ubican de cabeza al final del tercer trimestre. Sin embargo, esto no siempre sucede. Las imágenes ecográficas pueden confirmar la presentación del bebé de manera que el profesional de salud puede informarte acerca de las opciones del parto.


La ecografía fetal solamente debe realizarse por motivos médicos válidos. No se recomienda hacer una ecografía fetal solo para determinar el sexo del bebé. Asimismo, la ecografía fetal no se recomienda al solo fin de obtener imágenes o videos de recuerdo.
Si el profesional de salud no sugiere una ecografía fetal, pero deseas una ecografía para quedarte tranquila, comunícale a tu médico esta inquietud para determinar entre los dos cuál es la mejor decisión para ti y tu bebé.

Riesgos

Se ha utilizado la ecografía de diagnóstico durante el embarazo durante muchos años y, por lo general, se considera segura cuando se usa adecuadamente. Debe utilizarse la menor cantidad de energía de ultrasonido que brinda una evaluación exacta.
La ecografía fetal también tiene limitaciones. La ecografía fetal podría no detectar todos los defectos de nacimiento, o podría sugerir incorrectamente la presencia de un defecto congénito cuando no lo hay.

Cómo prepararse

Se te podría solicitar que bebas una determinada cantidad de líquido o evites orinar antes de una ecografía fetal, según el tipo de ecografía. Cuando programes tu ecografía, solicita instrucciones al profesional de salud.
Ten presente también que la ecografía fetal puede realizarse a través de la vagina (transvaginal) o sobre el abdomen (transabdominal), según el motivo por el que se hace o la etapa de tu embarazo. Si se te practica una ecografía transabdominal, considera utilizar ropa suelta para que puedas exponer fácilmente el abdomen.



Lo que puedes esperar

Durante el procedimiento

Durante una ecografía fetal transabdominal, te reclinarás sobre una camilla de exploración y tu abdomen quedará expuesto. El profesional de salud o el técnico te aplicará un gel especial sobre el abdomen. Este producto mejorará la conducción de las ondas sonoras y eliminará el aire entre la piel y el transductor.
El profesional de salud o técnico moverá o explorará con el transductor de un lado a otro sobre el abdomen. Las ondas sonoras reflejadas sobre los huesos y otros tejidos se convertirán en imágenes en un monitor.
El profesional de salud o el técnico tomará medidas de la anatomía del bebé. También podría imprimir o almacenar algunas imágenes para documentar estructuras importantes. Probablemente te den copias de algunas imágenes.
Según la posición del bebé y la etapa del desarrollo, tal vez puedas distinguir la cara, las manos y los dedos, o los brazos y las piernas. No te preocupes si no puedes «ver» a tu bebé. A una persona sin entrenamiento le puede resultar difícil discernir las imágenes de una ecografía. Pídele al profesional de salud o al técnico que te explique qué es lo que se ve en la pantalla.


El procedimiento para otros tipos de ecografías fetales es similar. Sin embargo, si te realizan una ecografía transvaginal te pedirán que te pongas una bata de hospital o que te desvistas de la cintura para abajo. Te reclinarás sobre una camilla de exploración y colocarás los pies sobre estribos. El transductor estará cubierto por una funda plástica, como un condón, y lubricado con gel. El profesional de salud o técnico te colocará un transductor en la vagina.

Después del procedimiento

Puedes limpiar con un papel el resto de gel o lubricante. Si te realizaste la ecografía con la vejiga llena, podrás orinar después del examen.

Resultados

Por lo general, una ecografía fetal ofrece la tranquilidad de que el bebé está creciendo y desarrollándose normalmente. Si el proveedor de atención médica desea más detalles sobre la salud del bebé, podría recomendarte pruebas adicionales. 

En MEDO | Medica Dominguez nos interesa que tu embarazo termine en un evento de alegría para ti y toda tu familia.







miércoles, 6 de mayo de 2020

Atonía Uterina Postparto

Atonía uterina
Como especialista capacitado para atender acientes de Cirugía y Ginecologia y Obstetrucia, la atención de partos, Cesáreas y el control del embarazo es parte del día a día, y aunque siempre se busca realizar esas actividades de la mejor manera, en cualquier momento se puede presentar algo inesperado que ponga en riesgo la vida de la madre o el producto de la gestación. Muchas de estas complicaciones inesperadas se presentan en  los últimos días del embarazo o bien durante y después del parto, algunas de ellas más comunes y de manejo mas "fácil" que otras, pero todas con la posibilidad de darnos un buen susto o complicar el evento que siempre debería terminar dando alegría a una familia. Por eso en Surgery & OB Health Care nos interesa compartir este día un poco de información relacionado con una de estas complicaciones del parto.

La atonía uterina es la primera causa de hemorragia tras el parto y, si no se controla correctamente, puede tener consecuencias mortales para la parturienta. Por ello es importante conocer cómo se aborda esta complicación del posparto.

En la tercera fase del parto, conocida como alumbramiento, tiene lugar el desprendimiento de la placenta, que previamente se ha separado de las paredes del útero. Durante este proceso, el útero suele contraerse para que los vasos sanguíneos que conectaban las paredes de éste con la placenta se cierren. Pero puede ocurrir que el útero no se contraiga por falta de tono, lo que provoca que los vasos sanguíneos permanezcan abiertos y se produzca una hemorragia severa, es decir, una pérdida de más de 1.000 mililitros de sangre.



A esta falta de tono que impide la contracción tras el parto se le llama atonía uterina y es la primera causa de hemorragia después del parto. Según los expertos, alrededor del 70 % de los casos de hemorragia tras el parto se deben a una atonía uterina. 

Si no se controla a tiempo, puede tener importantes riesgos, entre ellos la muerte de la mujer. Pero, este incidente no es demasiado frecuente y suele ser fácil de controlar para los profesionales que conducen el parto.




Tipos de atonía uterina
La atonía uterina suele ocurrir después del parto, pero, dependiendo del momento exacto en el que suceda, se pueden diferenciar dos tipos: 
Atonía precoz: si tiene lugar cuando la mujer está aún en el parto.
Atonía tardía: si se produce en el posparto inmediato, antes de que el útero consiga su involución a las condiciones normales


Esto se debe principalmente a que la puerpera no produce la cantidad suficiente de Oxitocina. 
La oxitocina es la hormona que favorece la contracción en el parto y también en el posparto; en este último momento, su finalidad es permitir que el útero se contraiga para evitar que se produzcan hemorragias.

Además de la falta de oxitocina, la atonía uterina o falta de tono de los músculos del útero en el parto se debe a las siguientes circunstancias:
  • Embarazos múltiples. La atonía uterina es más común en mujeres multíparas que en uníparas, porque en los embarazos múltiples la fibra uterina está más elástica debida al peso y, por tanto, le cuesta más contraerse.
  • Bebés muy grandes. Por la misma razón, porque el útero está muy distendido, suele ser más frecuente la atonía cuando el bebé ha sido muy grande.
  • Acretismo placentario. Es la adherencia anormal de la placenta a la pared uterina. En estos casos, la placenta está muy pegada a las paredes del útero y cuesta mucho trabajo extraerla.
  • Antecedentes de atonía uterina.
  • Alumbramiento de placenta tardío. La salida al exterior de la placenta y de los anejos fetales suele tardar un máximo de 20 minutos desde que nace al niño hasta que se desprende la placenta. Cuando tarda más porque la placenta está muy pegada, o el bebé no es muy a término y la placenta está muy arraigada al útero para que no se caiga, hablaríamos de alumbramiento tardío, y estos alumbramientos pueden derivar en una atonía uterina y una hemorragia.


En el caso de la atonía uterina tardía, las causas son diferentes. Suele deberse a que la expulsión de la placenta no haya sido completa, o bien hayan quedado membranas, lo que impide que el útero se contraiga correctamente, provocando una hemorragia. 


Tratamiento de la atonía uterina
La atonía uterina suele ser una urgencia médica que se presenra principalmente aún durante el periodo de hospitalización de la paciente puerpera, lo que permite que se le dé una atención inmediata ya sea con medicamentos, o con medidas invasivas como procedimientos quirúrgicos de los cuales algunos se  pueden considerar conservadores y otros más radicales.



- Masaje Uterino cada 15 minutos las primeras 2 hrs.
- Medicamentos uterotónicos
- Taponamiento uterino con balon de Bakri
- Ligadura selectiva de arterias (Uterinas, Tubo-ovaricas, Hipogastricas)
- Manejo quirúrgico con suturas hemostaticas (B-Lynch, Hayman, Pereira)
- Histerectomía Obstétrica







En las pacientes que presentan atonia por retención de restos placentarios es necesario una revision manual y/o revisión de cavidad y legrado uterino bajo anestesia.


En Surgery & OB Health Care podemos orientarte o dar atención a la resolución de tu parto o cesárea evitando o resolviendo cualquiera de las urgencias obstetricas como la atonía uterina. Agenda una cita para llevar el control de tu embarazo o para atender tu oarto o Cesárea.


miércoles, 8 de abril de 2020

La Cirugía en tiempos de Covid-19

En esta época de contingencia sanitaria debido a la Pandemia del Coronavirus, todos hemos visto modificadas nuestras actividades, ya sea a nivel personal o bien laboralmente.


Los estudiantes han dejado las escuelas, los trabajadores en su mayoria han tenido que retirarse a casa, algunos de ellos laborando desde allí, pero todos o casi todos hemos tenido que hacer algunas modificaciones a la vida diaria como parte de las medidas que ayudarán a evitar o al menos disminuir los contagios de Covid-19, ya que si evitamos salir y contagiarnos también evitaremos propagar la enfermedad.

Por ello es mu importante hacer caso de la remoendacion mas importante, #QuedateEnCasa y asi estarás ayudando en esta contingencia.



Nosotros los médicos no tenemos esa posibilidad de quedarnos en casa y hacer trabajo desde casa, pues definitivamente nos necesitan acá afuera trabajando y tratandi de ayudar, y aunque habemos medicos que en nuestra especialidad no atendemos pacientes que lleguen con síntomas propios de la enfermedad, pues yo siendo cirujano habitualmente no tiendo a pacientes que lleguen a urgencias con sintomatología propia del Covid, ni con dificultad respiratoria, aun no siendo medico de primer contacto para esos pacientes, sí existe la posibilidad de que si alguno de estos pacientes se agrava o requiere un procedimiento quirúrgico urgente pues entonces sí tendría que estar en contacto directo con alguno de esos pacientes.

Pero ¿Cómo podría modificarse la práctica médica en mi especialidad ante la emergencia sanitaria por Covid-19? Yo mismo me he hecho varias veces esa pregunta  y es algo que si bien el Consejo Mexicano de Cirugía ha hecho ya recomendaciones claras, hoy voy a compartir un fragmento de lo recimendado en España en donde la pandemia ha causado mas estragos y por lo tanto tienen un poco más de idea y conocimiento así como estadística para poder tomar decisiones o hacer recomendaciones.



Según destaca el presidente de la AEC, Eduardo García-Granero, “los cirujanos, como profesionales de la salud, nos vamos a encontrar inmersos de lleno en este problema dado que tenemos que seguir atendiendo circunstancias que ponen en riesgo la vida de nuestros pacientes, como la necesidad de tener que realizar intervenciones de urgencias y resolver pacientes oncológicos en el contexto de las diferentes situaciones que están surgiendo en los hospitales. Además, vamos a tener que intervenir a pacientes COVID-19 positivos y, llegado el caso y la necesidad, vamos a tener que bajar a la ¨primera línea a trabajar y ayudar a nuestros compañeros”.

Algunas de las medidas o recomendaciones aplicables en los centros hospitalarios son:

1. Establecer un canal de comunicación de todo el Servicio (Especialistas y MIR) para que
el Jefe de servicio o coordinador COVID, que esté en contacto con la Dirección, pueda
actualizar a diario la situación tanto del Servicio como del Hospital.
2. Valorar la realización de turnos de trabajo en función de la plantilla del servicio de dos semanas, por el periodo de incubación de la enfermedad.
3. La actividad habitual del servicio se verá reducida por el descenso de la actividad
ordinaria, por lo que el cirujano que no tenga una actividad asignada o la haya
finalizado, permanecerá en su domicilio para reducir exposiciones y contagio y estará disponible para cualquier emergencia. Esta distribución deberá ser coordinada por la persona designada a tal efecto (jefe de servicio o responsable covid19).
4. Formación EPI: Todo el personal deberá recibir formación práctica en EPI según lo
establecido en cada centro.
5. Las zonas de trabajo, despachos y aulas, deben mantenerse ventiladas y manteniendo la distancia de seguridad entre los médicos así como con el resto del personal del hospital.



Cirugía Programada
1. Se recomienda la suspensión de toda la actividad quirúrgica programada (incluyendo CMA, ambulantes y patología benigna) no oncológica (pudiéndose individualizar algunos casos) y priorización caso a caso de los casos oncológicos(sopesar mortalidad Covid19 frente a mortalidad oncológica, sobretodo en pacientes de alto riesgo).
2. Se dará preferencia a los enfermos que no precisen ingreso en UCI tras cirugía.



Hospitalización
1. Pase de visita en planta: Mantener todas las medidas de protección establecidas por cada Servicio de Medicina Preventiva del hospital.
2. Obligatoriedad de llevar mascarilla quirúrgica en todo el entorno hospitalario y uso de guantes tanto en pacientes con o sin síntomas respiratorios.
3. Atención a pacientes ingresados Covid19 +: Valoración por un solo cirujano y con las medidas de protección establecidas por la entidad correspondiente.
4. Todo paciente hospitalizado quirúrgico con síntomas respiratorios llevará mascarilla quirúrgica y se dará parte al Servicio de Medicina Preventiva.
5. En caso de paciente que se notifique POSITIVO, llevar un estricto registro de todo el
personal que haya estado en contacto con el paciente para comunicarlo a Salud
Laboral o Medicina Preventiva.



Consultas externas/Ambulatorios
1. Suspensión o reprogramación previa revisión caso a caso del cirujano responsable y valorando individualmente los casos oncológicos, siguiendo las directrices de cada
centro. Valorar medios telemáticos.
2. En enfermos con patología neoplásica que deban ser vistos se les atenderá teniendo en cuenta todas las medidas. El médico/cirujano deberá llevar mascarilla. Aumentar la distancia con el paciente y familiar para la entrevista. Recomendar que solo pase un familiar acompañando al paciente.
3. Se procederá a la limpieza y desinfección de laszonas de la consulta (mesas, teclados, etc.).




En Surgery & OB Health Care siempre estaremos dispuestos a atender cualquier necesidad que tengas pero una de las principakes prioridades para nositris será siempre el bienestar de nuestros pacientes, por eso en estos momentos tal vez la mejor opción que te ouede ifrecer un cirujani es No operarte, por eso compartimos estas recomendaciones con todos ustedes, pueden externarnis cualquier duda o bien ejar sus comentarios en la pagina de Facebook.

#QuedateEnCasa






lunes, 2 de marzo de 2020

La empatía en la Relación Medico - Paciente

La empatía es una forma de conocimiento y aproximación al otro, un intento de ponerse en el lugar de la otra persona. En la relación médico-paciente es además un valor, una actitud y una habilidad  que ha sido llamada LA QUINTAESENCIA DEL ARTE DE LA MEDICINA.

La actitud empática del médico hacia el paciente hace posible el respeto y la dignidad de la relación médico-paciente. Es importante que el médico se ponga en el lugar del enfermo, en su piel y vea con sus ojos. Como dice Unamuno, hay que estar con el enfermo sin ser el enfermo. La empatía ayuda al médico a imaginar y a comprender lo que el paciente está sintiendo, siendo la mejor forma de sentir lo que nos es común a los seres humanos.
Una relación digna y respetuosa se basa en la aceptación del paciente más allá de lo que éste hace. El paciente debe ser valorado por lo que es, no por lo que hace. El médico debe ser justo sin ser juez. El médico ha de prevenir y curar, no juzgar una actitud moral.
La Medicina en contraste con las Humanidades no sigue un discurso lineal de causa-efecto, sino que pasa de una realidad a la de otros.

Y ¿qué hay que hacer para EMPATIZAR?
  • Lo primero: saludar, presentarse y preguntar al paciente qué le pasa
  • Mostrarse tranquilo
  • Mostrarse cordial y sonreír con sinceridad
  • Practicar una escucha activa
  • Mostrar sentido de la responsabilidad
  • Estar atentos a las inquietudes de los pacientes y entender su personalidad
  • Hablar lo necesario y explicarse de un modo inteligible, huyendo de los tecnicismos
  • Llamar al paciente por su nombre
  • Valorar con el diálogo lo que quiere y lo que no quiere saber el paciente sobre su enfermedad
  • Aplicar la regla de las tres “C”:
    • Comunicación
    • Comprensión
    • Confianza
  • La relación médico paciente debe basarse en:
    • La integridad
    • La ecuanimidad
    • El respeto a la persona

Para qué la verdadera empatía surja de un modo fluido y natural es importante ver al paciente como un TODO. El trastorno que padezca lo hemos de entender como una parte de él y que produce una implicación personal. Se ha de huir de una relación paternalista y buscar una relación de COOPERACIÓN bidireccional.
Las cualidades más valoradas por los pacientes sobre su médico son:
  • Vocación
  • Respeto humano
  • Capacidad de ayuda
  • Capacidad de autocrítica
  • Infundir confianza y seguridad
  • Talento y arte médico
  • Comprensión y tolerancia

Hasta aquí estamos todos de acuerdo en que nuestra posición como médicos debe ser empática y hay mucho escrito sobre el tema e innumerables artículos y referencias sobre el mismo. Pero de lo que no se habla prácticamente o yo no he sabido encontrar son referencias sobre la relación INVERSA, es decir, la empatía del paciente hacia el médico. Amalia Arce en su blog “Diario de una mamá Pediatra” comentaba tras una mala guardia:  
“Y es que hay días en los que se juntan unos cuantos pacientes poco educados, o poco empáticos y se te arruina la tarde. Porque es cierto que muchos echan de menos la empatía de los médicos con los pacientes, y es cierto que nosotros tenemos que esforzarnos más. Porque es nuestro deber y porque el que está enfermo sufre y es normal que tenga peor humor. Pero a veces se echa de menos la empatía del paciente hacia nosotros, que al fin y al cabo somos trabajadores como los demás, con nuestras miserias y nuestros cansancios, con nuestros problemas y nuestras preocupaciones”. 
Lo que sí veo es cada vez más exigencias del paciente hacia el médico, más solicitud de medicalización de situaciones que podrían solucionarse sin medicinas y en ocasiones poca paciencia en la sala de espera. El paciente debería entender que un médico no es un Dios, sino una persona, que hay muchas medicinas o pruebas médicas que no van a resolver todos sus problemas y que tener paciencia va inherente a la palabra “paciente”. 

En la consulta dispongo de un tiempo relativamente corto calculado para cada paciente. En ocasiones hay situaciones que requieren más escucha activa, consuelo, explicaciones y por lo tanto demandan tiempo que yo ofrezco cuando lo creo necesario. Ello puede hacer que los pacientes que van por detrás se retrasen de la hora de su cita. Muchos se quejan y yo siempre les digo que hay que ser solidarios pues hoy le ha tocado más tiempo al paciente que iba delante, pero mañana puede ser que él lo necesite y estoy convencida que no les gustaría que les despidiera en poco tiempo. 

También a nosotros nos facilita mucho el trabajo cuando nos encontramos ante un paciente educado, colaborador, paciente, responsable y solidario. Lo llamamos un BUEN PACIENTE.

lunes, 24 de febrero de 2020

Cirugías Electivas en Niños


Como Preparar a un Niño para una Cirugía 

Cómo prepararse usted

Su hijo requiere una cirugía electiva y ya se ha fijado la fecha de la intervención. A diferencia de la cirugía de emergencia, un procedimiento electivo no se realiza por una cuestión inminente de vida o muerte. El hecho de poder programar una cirugía le da tiempo para preparar a su hijo psicológicamente para el hospital y la cirugía.
Una buena preparación puede ayudar a su hijo a sentirse menos ansioso acerca de la anestesia y la cirugía, y a recuperarse más rápidamente después de la intervención. Sin embargo, como todos los padres, probablemente tenga dudas acerca de la mejor forma de preparar a su hijo.
La clave está en proporcionarle información adecuada para su nivel de comprensión, aclararle los posibles conceptos erróneos y disipar los miedos y los sentimientos de culpa. Ayude a su hijo a comprender por qué es necesaria la cirugía y a familiarizarse con el hospital y con algunos de los procedimientos a los que se lo someterá.
Los niños de todas las edades afrontan mucho mejor este tipo de situaciones si saben qué es lo que sucederá y por qué es necesaria la cirugía. Para ello, antes deberá prepararse usted y corregir cualquier concepto erróneo que pudiera tener. Si un padre está ansioso y nervioso, el niño a menudo refleja también estos sentimientos y comportamientos. Es una buena idea educarse, sentirse cómodo con el proceso y asegurarse de que todas sus preguntas sean respondidas.


Haga preguntas

Las terribles experiencias que le contaban sus abuelos y sus padres sobre las traumáticas separaciones de padres e hijos, y los muy limitados horarios de visita en los hospitales, pertenecen al pasado. Los hospitales han cambiado enormemente y se han vuelto más amigables con las familias y más enfocados en los pacientes. Por ejemplo, muchas de las cirugías actualmente se hacen en régimen ambulatorio, es decir, que no requieren quedarse a pasar la noche en el hospital ni tener estancias prolongadas en el mismo. La mayoría de los niños regresan a sus casas, y a sus propias camas, la misma noche.
Además, la mayoría de los hospitales de Estados Unidos permiten que, por lo menos, uno de los padres permanezca con el niño en todo momento, excepto durante la cirugía. Después de la cirugía, le permiten estar con su hijo en la sala de recuperación. Cuando su hijo despierte, ni siquiera se habrá dado cuenta de que usted no estuvo allí durante un tiempo.
Pida a los médicos, a los enfermeros y al personal la información que necesite sobre lo que va a ocurrir, de forma que pueda preparar a su hijo y superar sus propios miedos y preocupaciones. Uno de los aspectos que más temen los padres sobre las cirugías es la anestesia. La anestesia es mucho más segura actualmente que en el pasado, aunque sigue implicando ciertos riesgos. Debe hablar previamente con el anestesiólogo sobre cualquier inquietud que tenga.
Si es necesario que el niño pase la noche o más tiempo en el hospital, la mayoría de los hospitales evitan la ansiedad provocada por la separación al permitir que, por lo menos, uno de los padres se quede con el niño, tanto de día como de noche. Consulte con el hospital las reglas relacionadas con la permanencia de los padres en el hospital y los horarios en los que otros familiares pueden visitar al niño.
En cuanto su hijo pueda hacerlo, le permitirán jugar con otros niños y con juegos y juguetes en la sala infantil recreativa; aunque esto requiera llevar una bolsa de infusión intravenosa (IV) en un soporte con ruedas.


Explíquele el problema

Una vez que usted se sienta más tranquilo/a, comience a preparar a su hijo. Comience explicándole el motivo de la cirugía con palabras simples y no amenazantes. Conforme al nivel de comprensión del niño, explíquele cuál es el problema médico y por qué es necesaria la cirugía. No utilice un lenguaje alarmante, como "el médico te cortará", "te abrirá" o "te coserá con una aguja". Limítese a decirle que el médico solucionará el problema y explíquele que muchos otros niños tienen el mismo problema y que se les cura en el hospital.
Aunque los niños rara vez lo expresan, es posible que teman que sus padres no les estén diciendo todo; por ejemplo, que su problema de salud sea más grave de lo que les han hecho creer. Para generar confianza, no engañe a su hijo; dígale toda la verdad que pueda comprender.



Manejo de los miedos

Muchos niños temen que una cirugía será dolorosa. Puede ser de ayuda explicarle que un médico especial, llamado anestesiólogo, le dará un medicamento especial para que duerma muy profundamente y así no sienta nada durante la cirugía, y que una vez que haya terminado, se despertará. (Los niños mayores, sobre todo, necesitan que les aseguren que se van a despertar).
Evite el lenguaje alarmista. No le diga: "Te harán respirar gas" o "te pondrán a dormir". Los niños pequeños podrían confundir la palabra "gas" con el combustible que lo puede intoxicar o matar, o "te pondrán a dormir" con lo que les sucede a las mascotas enfermas.
Explíquele a su hijo que usted estará a su lado cuando despierte; su juguete favorito también puede acompañarlo. Dígale que, si le duele algo después de la cirugía, el médico o el enfermero le podrán administrar un medicamento que hará que se sienta mejor.
Los principales temores de los niños pequeños relacionados con las cirugías son la posibilidad de separación (o el abandono) de sus padres y la posibilidad de sentir dolor. A los niños en edad escolar también les asustan las agujas, los cuchillos y el daño que pueda sufrir su cuerpo. A los niños de esta edad se les deben dar explicaciones claras y racionales, asegurándoles que la cirugía es para arreglar un problema que ya tienen, no para crearles uno nuevo.
Los miedos de los adolescentes van mucho más allá que los de los niños más pequeños. Además del dolor, el cambio de apariencia y la desfiguración, los adolescentes temen perder el control, perderse eventos, pasar vergüenza o ser humillados en público y parecer infantiles por expresar temor, ansiedad o dolor. También pueden temer despertarse durante la cirugía o no volverse a despertar cuando termine.
Anticipe esos temores, y luego haga énfasis en que manifestar temor, ansiedad y respuesta ante el dolor es de lo más normal (y está perfectamente BIEN) a cualquier edad, incluso para los adultos. Aclare cualquier concepto erróneo sobre posibles lesiones o desfiguraciones. Y explíquele que actualmente la anestesia es muy segura y que los pacientes no se despiertan durante la cirugía, pero sin duda se despiertan al terminar.
Aliente a su hijo adolescente a leer sobre su trastorno médico y a compartir esa información con el resto de la familia. Leer y compartir información es una excelente estrategia para afrontar la situación.
Otro de los miedos que afecta a los niños de todas las edades es el miedo a que los vean desnudos y a que les toquen sus "partes íntimas". Si la cirugía involucra el área genital o anal de su hijo, éste afrontará mejor la situación si usted le explica previamente que, aunque pueda resultarle vergonzoso, los médicos y enfermeros necesitarán examinar sus partes íntimas, sobre todo para comprobar si se está recuperando después de la cirugía. Explíquele que los médicos, los enfermeros y los padres son las únicas excepciones a la norma de privacidad sobre sus partes íntimas.
Aliente a su hijo a hacer preguntas sobre su problema de salud y la experiencia hospitalaria, para que así pueda expresar otros miedos y preocupaciones. Tome en serio todas las preguntas y respóndalas lo mejor que pueda. Si no conoce una respuesta, dígale que lo averiguará y explíquele que los médicos y los enfermeros también le responderán con gusto todas sus preguntas.

Disipe la culpa de su hijo

Los niños a menudo creen que su problema de salud y su cirugía son en realidad castigos por haberse "portado mal". Es posible que no lo digan, pero quizá se sientan culpables y crean que ellos mismos provocaron lo que les está pasando.
Explíquele a su hijo que los problemas de salud no son resultado de nada que haya hecho o dejado de hacer, y que la cirugía no es un castigo, sino simplemente la forma de "arreglar" el problema.
Por otro lado, si el problema de salud fue provocado por un accidente que se podría haber evitado si el niño hubiera obedecido ciertas normas de seguridad, asegúrese de que su hijo comprenda los motivos por los que existen las reglas y las obedezca en el futuro.



Explíquele a su hijo lo que sucederá

Busque libros adecuados para el nivel de comprensión de su hijo que expliquen qué puede esperar que suceda en el hospital. Compartir esa lectura y conversar sobre la cirugía hará que el hospital sea menos amenazante. Discuta cada idea y estimule a su hijo a que haga preguntas.
Los niños pequeños también se beneficiarán de una simulación con un muñeco o un osito de peluche usando "instrumentos" de un kit de doctor de juguete. Usted puede hacer que su hijo le tome la "temperatura" y el "pulso" al juguete, que escuche los "latidos del corazón" y que revise su "respiración".
Solicite al médico vídeos sugeridos o herramientas multimedia para los padres o para niños, que puedan explicar el procedimiento.
Al conversar con su hijo sobre el hospital y la cirugía, recuerde que además de sus palabras, sus señales no verbales, como el tono de voz, la expresión facial, los gestos y el lenguaje corporal envían poderosos mensajes. Si usted parece asustado, su hijo probablemente lo percibirá y se sentirá del mismo modo, independientemente de las palabras que usted utilice.

Recorrido y orientación prequirúrgica

Muchos hospitales ofrecen programas prequirúrgicos especiales para niños, orientaciones familiares y recorridos del hospital, realizados por enfermeros especialmente capacitados o por especialistas licenciados en la niñez. Los especialistas en la niñez son un valioso recurso para los padres y los niños. Son profesionales capacitados para hablar con niños y adolescentes sobre procedimientos médicos, para apoyarlos si están molestos o si necesitan asistencia adicional, y para organizar "tiempo de juegos" para que los niños y adolescentes hospitalizados se reúnan y pasen tiempo juntos.
Llame al hospital para programar un recorrido, programa u orientación prequirúrgicos lo antes posible, incluso desde el consultorio del médico en el momento de establecer la fecha para la cirugía. Es recomendable programar esta cita unos días antes de la cirugía.
Un programa de orientación puede eliminar el misterio de la cirugía tanto para el niño como para la familia, al convertir al hospital en algo familiar y amistoso y hacer que la experiencia sea predecible.



El día de la cirugía

Al llegar el día de la cirugía, su hijo podrá entretenerse con juguetes y libros que usted traiga de casa, o sentarse en su regazo y abrazarse a usted durante el tiempo de espera.
Usted no podrá permanecer en el quirófano durante la cirugía, pero sí podrá acompañar a su hijo en la sala de recuperación mientras se despierta. Cuando den de alta a su hijo, usted recibirá instrucciones que deberá seguir en su casa y se programará una visita de seguimiento con el cirujano.
Durante la recuperación, es posible que su hijo experimente algunas molestias. Puede ser útil explicarle a su hijo que tal vez sienta dolor o molestias, pero que mejorará.
Distraer a su hijo, ya sea con un libro nuevo o la visita de un familiar o un amigo, también puede hacer que la recuperación sea más agradable. Sólo asegúrese de que su hijo tenga suficiente tiempo para descansar y recuperarse.



En Surgery & OB Health Care podemos programar una cirugía en pacientes pediátricos con toda la seguridad y la calidad que nos caracteriza.